Luego de que la inflación de abril cortara una racha de 10 meses al alza para ubicarse en el 2,6%, las consultoras privadas coincidieron en que la desinflación se profundizará en mayo. Los relevamientos de alta frecuencia sugieren que el índice del quinto mes del año podría situarse entre el 2,2% y el 2,5%.

Los motores de la baja:

- Estacionalidad: el fin de los picos en educación e indumentaria.

- Alimentos: analytica registró una variación de apenas 0,3% en la primera semana de mayo, con el pan y la carne traccionando hacia abajo.

- Consumo: el impacto de promociones como el "Hot Sale" y una moderación general en bebidas.

Las señales de alerta:

Pese al optimismo, la consultora "EcoGo" advirtió sobre un "piso" condicionado por los aumentos en transporte. Por su parte, "SBS" pone la lupa en los precios regulados (combustibles) y los "efectos de segunda ronda": el riesgo de que las subas previas en naftas impacten en el resto de la cadena, incluso con expectativas de precios más estables.

Desde el Gobierno, el optimismo es total. El ministro Luis Caputo vaticinó que "a partir de junio vienen los mejores meses", mientras el mercado (REM) ya ajusta sus proyecciones para ver una inflación cercana al 1,8% hacia el último trimestre del año.